Actualizado 20/Marzo/2019. NUEVO APARTADO: CONVOCATORIAS VS 2019, ENLACE AL NAA (NIVEL DE ALERTA ANTITERRORISTA), CURSOS/FORMACIÓN, NOTICIAS PRENSA...

miércoles, 20 de marzo de 2019

Dos detenidos en Salamanca por amenazar a un vigilante que les recriminó que durmiesen en el baño de un parking.

EUROPA PRESS / Agentes de La Policía Nacional han detenido a dos jóvenes, de 18 y 20 años, por amenazar a un vigilante de seguridad del aparcamiento de Santa Eulalia en Salamanca, quien les pidió que abandonasen el baño en el que se habían encerrado para dormir.

Tras la llamada de alerta, los policías comprobaron al llegar que el vigilante se encontraba encerrado con llave en su cabina de trabajo, "realmente atemorizado", según fuentes de la Comisaría Provincial.
A continuación, el hombre dijo a los agentes que el personal de limpieza le había llamado al no poder acceder al baño para realizar su tarea y que, al acercarse, vio a dos jóvenes durmiendo dentro.

Entonces, les pidió que abandonaran el lugar, pero la respuesta fue "violenta" y comenzaron a "gritarle y amenazarle de muerte", por lo que se vio obligado a encerrarse bajo llave y les dijo que iba a llamar a la Policía, momento en que abandonaron el lugar, no sin antes advertirle de que "volverían para cumplir sus amenazas" y golpeando con fuerza la puerta.

Los agentes vieron las cámaras de seguridad y reconocieron a los dos jóvenes por intervenciones anteriores, ya que ambos tienen antecedentes, por lo que facilitaron su identidad y características al resto de dotaciones y fueron localizados "inmediatamente" en la Plaza Mayor, donde la Policía Nacional procedió a su detención.

Vigilantes de seguridad denuncian agresiones brutales.

David Jiménez T5 / Dicen que el 100% de los trabajadores ha sufrido alguna agresión. Aseguran que es imposible enfrentarse a la cantidad de problemas que viven a diario y reclaman más personal y más medios. Miguel Ángel da la cara y cuenta su caso. Necesitó mes y medio de baja para recuperarse de la paliza que le propinó un individuo en urgencias.

lunes, 18 de marzo de 2019

Vigilantes de Renfe en Reus amenazan con movilizarse, hartos de agresiones.

Montse Plana / Los vigilantes de seguridad privada de Renfe hace tiempo que denuncian agresiones, amenazas y constantes faltas de respeto que reciben en su día a día por parte de pasajeros. El problema se agrava ante la inexistencia de recursos que palíen estas situaciones, como chalecos de seguridad, y tampoco perciben el plus de peligrosidad en sus nóminas. 

Se trata de una problemática que afecta los vigilantes de Renfe, un servicio subcontratado a la empresa Trablisa, pero es en las comarcas de Tarragona, y sobre todo desde el Baix Camp, donde los vigilantes han dicho basta. «Queremos los 400 euros que nos corresponden como plus de peligrosidad, porque cada día compañeros nuestros son agredidos por hacer su trabajo», reclama un colectivo de vigilantes de Renfe que prefiere mantenerse en el anonimato. Subrayan que los vigilantes del Metro de Barcelona y de Ferrocarrils de la Generalitat perciben el plus, «¿y por qué nosotros no?», cuestionan. 

El Diari ha tenido acceso a una nómina de un vigilante y en concepto de ‘peligrosidad’ perciben 19 euros. Su salario base es de 944 y, en total, la nómina asciende a 1.030 euros mensuales. «La empresa tampoco facilita chalecos de seguridad. Si lo quieres, te lo compras por tu cuenta, y para defendernos únicamente tenemos una porra que para poco sirve», expone este colectivo. Ante esta situación, han decidido, como primera medida, crear un comité de empresa. También aseguran que el próximo mes iniciarán movilizaciones y que seguirán «todos los pasos legales» para conseguir el plus, con la intención de dirigirse al juzgado de lo social. 

El Diari ha intentado ponerse en contacto con Renfe, pero la empresa de transporte ferroviario, que depende de Fomento, subraya que se trata de una cuestión relativa a la subcontratada Trablisa. Punto en el que no están de acuerdo los vigilantes. «Es responsabilidad de Renfe, y también de Fomento, que las empresas subcontratadas cumplan con los derechos de los trabajadores, porque si no, esto se convierte en la especulación de un servicio dirigido a la ciudadanía», aclaran.

Agresiones en el día a día

Los vigilantes de seguridad marcan la zona de Vilanova i la Geltrú, Reus y Cambrils como «la más conflictiva de Catalunya». Carteristas, grafiteros, gente que no paga su billete, ‘top manta’... Estos son algunos de los colectivos con los que cada día los vigilantes deben enfrentarse. «Ante cualquier sospecha debemos actuar y, en ocasiones, la respuesta es la agresión. Está por ley que los vigilantes tenemos la facultad de cachear, requerir el título de transporte... pero la gente no lo sabe y responde con violencia. Al final optamos por avisar la policía, aunque no deberíamos», explica el colectivo.

Por otro lado, subrayan que no disponen de seguro de responsabilidad civil. Así que, ante cualquier problema, «la empresa no paga abogado y debemos asumir un gasto, consecuencia de hacer nuestro trabajo», se quejan. Este colectivo coincide que lo ideal sería que los vigilantes de las estaciones (dependientes de Adif) actuarán antes que la gente problemática suba al tren. «En definitiva, hacer trabajo en equipo, pero, lamentablemente, esto no sucede», se quejan.

Un vigilante de seguridad habla del "riesgo" de su trabajo...

lasexta.com / Un vigilante de seguridad habla del "riesgo" de su trabajo: "No me paseo entre los camiones porque puede haber alguien escondido y darte un talegazo".

Jordi Évole entrevista en 'En ruta' a un vigilante de seguridad que lleva 29 años trabajando en un área de servicio: "Esto duro no es, porque aquí fuera el jefe soy yo y nadie te manda".

Sin embargo, asegura tener ganas de prejubirlarse porque "pasas frío; si llueve, tienes que mojarte y si un camión te está tocando las narices, tienes que salir. Trabajar de cara al público es muy criminal".

Este vigilante también explica que intenta no pasearse entre los camiones porque "no puedes saber lo que hay por ahí en medio y te arriesgas a que salga uno y te pegue un talegazo. Hay que intentar evita lo máximo posible el riesgo"...
Fuente: www.lasexta.com

viernes, 15 de marzo de 2019

Interior mantiene la seguridad privada en prisiones que el PSOE quería anular.

El Periódico / Agencias.  El Ministerio del Interior ha decidido renovar el contrato a la seguridad privada para la vigilancia exterior de las cárceles, que ya ha supuesto 210,7 millones de euros desde el 2013 y que los socialistas querían cancelar, tal y como expresaban en una iniciativa presentada el mes pasado en el Congreso.

La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha denunciado esta "contradicción" entre lo que el PSOE ha reclamado en diversas ocasiones -la última el 2 de febrero en una proposición no de ley registrada en la Cámara Baja- y la decisión del Ministerio de prorrogar el contrato de apoyo a la seguridad exterior en centros penitenciarios.

Según ha indicado el responsable de AUGC en los Servicios de Protección y Seguridad, Rafael Sánchez, él mismo realizó sendas consultas al portal de transparencia sobre este contrato y desde el Ministerio del Interior se le respondió que se prorrogaría siete meses, es decir desde el 31 de mayo hasta el 31 de diciembre de este año.

"Al objeto de dar continuidad a los servicios establecidos se ha previsto un una prórroga de siete meses de duración, sin que hasta la fecha se haya valorado la continuidad o extinción de ese contrato", subraya Interior en su respuesta.

Y en otra posterior, el Ministerio cifra en 20,9 millones de euros el coste estimado de esa prórroga.
Plan iniciado en el 2013

Fue en el 2013 cuando se puso en marcha este plan de vigilancia privada en el perímetro exterior de las cárceles, lo que levantó las protestas de los sindicatos de prisiones, de asociaciones de guardias civiles y de algunas formaciones políticas, como el propio PSOE e Izquierda Unida.

Con esa decisión, el Gobierno de entonces pretendía ofrecer una salida a los escoltas del País Vasco que quedaban liberados por el cese de la violencia de ETA y, además, muchos agentes de la Guardia Civil destinados en esos puestos de vigilancia exterior podrían recuperarse para labores de seguridad ciudadana.

Sin embargo, el representante de AUGC cree que ninguna de estas dos pretensiones se ha cumplido y que, por el contrario, se "han duplicado" los servicios y "se ha beneficiado" a las empresas privadas, que "están obteniendo grandes beneficios". 

El representante de AUGC ha recordado que, recientemente, el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz, compareció en el Congreso para explicar los presupuestos de su departamento y aseguró que la vigilancia exterior de las cárceles volvería a la seguridad pública a medida que se fuera reponiendo el déficit de plantillas de la Policía y la Guardia Civil.
Sánchez insta a no renovar

Asimismo, Sánchez ha hecho referencia a la iniciativa del PSOE en el Congreso, en la que se insta al Gobierno "a no renovar el contrato de servicio de apoyo por las empresas privadas de seguridad en los centros dependientes del Ministerio del Interior".

Insta también a "sacar las oportunas convocatorias de plazas" de las fuerzas de seguridad del Estado "para atender las necesidades que se derivan por la escasez de recursos personales actuales en la seguridad perimetral de las prisiones".

AUGC reclama que el Gobierno "sea consecuente con sus postulados y no prorrogue el contrato", ya que entiende que ese "ingente derroche de dinero público tiene como única finalidad crear artificialmente un nicho de negocio para las empresas de seguridad privada, cuyos propietarios son los grandes beneficiarios de tan suculentos contratos".

Resalta AUGC que los vigilantes que prestan esos servicios perciben "unas retribuciones ínfimas en comparación con las enormes cuantías que está desembolsando la Administración Pública".

Sánchez ha calculado el coste total de la seguridad privada en las cárceles desde su puesta en marcha, con un total de 210 millones si se cuenta la próxima prórroga.